¿Sabes porqué diciembre es el mes en el que las personas cogemos más peso? La respuesta es sencilla, es un mes repleto de eventos en torno a la mesa, la comida con los compañeros del trabajo, la cena con la cuadrilla, la tarde de cervezas con las compis de la clase de spinning y si esto fuera poco….navidad con sus comidas y sus cenas. Vale sí, son solamente dos comidas y dos cenas si…..pero no nos engañemos, los imprevistos siempre están allí y ¿Quién se puede resistir a un trocito de turrón? ¿Y a un trozo de roscón? El resultado es claro, si te mueves menos y comes más subes de peso.
Lo fácil (al menos a primera vista) es posponer todo para enero quien no ha pensado «en enero hago una dieta detox y listo», «en enero me apuntaré al gimnasio»… Dejar todo para enero (te digo yo que NO es la mejor opción). ¿Qué tal si este diciembre decide tomar pequeñas acciones que te permitan disfrutar de las fiestas sin excesos, para llegar a enero sintiéndote bien contigo mismo y sin arrepentimientos? A continuación, te comparto 10 claves que estoy segura te ayudarán a conseguirlo:
1. Planifica tus días
Si sabes de antemano que vas a tener una cena con amigos o una lunch en el trabajo en el que te vas a exceder con la comida y la bebida, planificate para incluir algo de ejercicio, moverte y tener tomas más ligeras. Al final no hay secretos, si ingieres más calorías de las que gastas, el exceso de calorías se van a acumular en forma de grasa en tu cuerpo.
2. Entre comilona y comilona: rutina
Los días en los que no tienes celebraciones especiales es importante mantenerte bien hidratada (agua, infusiones, caldos de verduras), dando prioridad a las frutas y verduras acompañadas de carnes y pescados blancos. Evitando los turrones, bombones, polvorones…. así como el alcohol. Y una idea brillante, acompaña con actividad física diaria (caminar, correr, yoga, pilates….).
3. Prohibido llegar con hambre voraz a las celebraciones
¿Has notado que cuando llegas muerta de hambre a una cena acabas comiendo sin control? Para evitarlo, come algo ligero unas dos horas antes. ¿Qué puedes comer? Un yogur natural, un puñado de frutos secos al natural o un trozo de fruta con un poco de queso fresco. Así tendrás la energía suficiente para elegir con cabeza y no abalanzarte sobre los aperitivos, que por norma general suelen estar cargados de calorías.
4. Da preferencia a tus favoritos
No todo lo que hay en la mesa merece la pena ni llama tu atención por igual. Piensa en lo que más te apetece o en los platos que son «típicos de estas fechas» y no te los saltarías por nada del mundo. Por ejemplo, si te encanta el gorrín o el cordero asado, dales prioridad sobre la bandeja de embutidos o la de croquetas que puedes comer cualquier otro día.
5. Otra vez más, modera el alcohol
Las bebidas alcohólicas son una de las grandes trampas calóricas de diciembre. Si quieres disfrutar, opta por vino o cava y evita combinados con refrescos o licores dulces. Además, intercalar cada copa con un vaso de agua, no solo reducirá las calorías, sino que también te ayudará a mantenerte hidratado y evitar el malestar del día siguiente (si, si, la temida resaca).
6. Ojo con los aperitivos
Los aperitivos son uno de los mayores peligros en las comidas y cenas de diciembre. Patatas fritas, quesos, embutidos, frutos secos salados… Todo está ahí, al alcance de la mano, y muchas veces empezamos a picar sin darnos cuenta de cuánto hemos comido. Un truco sencillo es servirte una pequeña cantidad en un plato desde el principio. Esto te ayudará a ser consciente de lo que consume y evitar comer por inercia.
Y si eres anfitrión, puedes incluir opciones más saludables entre los aperitivos, como crudités (zanahorias, apio, pepino) con hummus o guacamole, y frutos secos naturales en lugar de los salados o fritos. ¡Tus invitados lo agradecerán!
7. Prueba de todo, controlando las porciones
Si eres de las que no te puedes resistir a ningún plato y no puedes priorizar unos sobre otros probar de todo pero en pequeñas cantidades te va a permitir disfrutar de la mesa sin excederte.
8. Deja un hueco para las verduras
En medio de tanto exceso, las frutas y verduras pueden ser tus mejores aliadas. Aportan fibra, vitaminas y antioxidantes, además de ayudar a equilibrar las comidas más pesadas. Una ración generosa de ensalada o verduras asadas como guarnición no solo hará tu plato más ligero, sino que también te ayudará a sentirte más saciada con menos calorías.
9. Establece metas realistas
En diciembre puede ser necesario ajustar tus expectativas. En lugar de obsesionarte con perder peso en esta época, enfócate en mantener tu peso actual o minimizar los excesos. Esto es mucho más realista y alcanzable, especialmente considerando el entorno festivo. Piensa en metas específicas y prácticas que se adapten a tu rutina. Por ejemplo: «Voy a controlar mis porciones en las cenas festivas» , en lugar de intentar evitar todos los alimentos calóricos. «Haré ejercicio 3 días a la semana» , aunque sea una caminata rápida, en lugar de plantearte entrenamientos intensos todos los días. «Comer saludable en los días sin eventos» , lo que te permitirá disfrutar sin remordimientos durante las celebraciones.
10. No te obsesiones
Las fiestas están hechas para disfrutar, y un día de exceso no va a arruinar tu progreso ni tu salud. Si en una cena o comida acabas comiendo más de lo que habías planeado, no te castigues ni te sientas culpable. Recuerda que lo importante no es lo que haces un día concreto, sino lo que haces de manera habitual.
La clave está en mantener una perspectiva equilibrada: disfruta del momento, saborea lo que viene y céntrate en pasar un buen rato con amigos y familiares. Eso sí, una vez que la celebración haya terminado, vuelve a tus hábitos saludables al día siguiente. No te saltes comidas «para compensar», ya que eso solo puede aumentar tu ansiedad y hacer que comas de más más tarde.
Por ejemplo, tras una cena copiosa, empieza el día siguiente con un desayuno ligero y saludable, como un bol de frutas con yogur natural o unas tostadas integrales con aguacate. Luego, planifica una comida rica en verduras y proteínas magras para sentirte satisfecha sin excesos. Además, un paseo o una actividad física moderada te ayudarán a reequilibrarte física y mentalmente.
Recuerda: disfrutar sin culpa es también parte de un estilo de vida saludable. Estas fechas son especiales por las experiencias y momentos compartidos, no solo por la comida. Vive el momento y sé amable contigo misma. 😊