Tengo la gran suerte de haber podido pasar 31 años de mi vida a lado de mi abuela (¡que por cierto hoy cumpliría 100 años, Felicidades allá donde estés!) y de haber podido aprender infinidad de cosas de ella. Uno de los legados que me dejó fue el de la cocina, ella era una gran cocinera, y a mi que siempre me ha gustado la salsear en la cocina y lo que rodea a este mundo, me encargué de ir recogiendo aquellas recetas con las que nos deleitaba. Uno de los platos más típicos en esta época en casa, y creo que en muchas de las vuestras, sobre todo en las de aquellos que tenéis huerta, era la del puré de calabacín. En este caso tiene de particular que lleva pimiento verde, que le da un toque digamos «especial». Es una receta sencilla, sin complicaciones, muy fácil de preparar y esto es algo que me encanta, tenemos que ser capaces de poder preparar un plato nutritivo y sabroso en poco tiempo, ya que en el día a día no disponemos de mucho tiempo y este tiempo, no suele dedicarse a la cocina.
Así que….. os dejo la receta por aquí y….. ¡Espero que os guste!
Ingredientes para 4 personas:
- 3 calabacines pequeños (1-2 si son grandes)
- 1-2 cebollas de guisar
- 1 pimiento verde
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
- Sal
Elaboración:
- Lavar muy bien los calabacines y quitarles el rabo, trocear y reservar.
- En la olla exprés poner las 3 cucharadas soperas de aceite y sofreír el ajo, la cebolla y el pimiento verde picados a fuego medio.
- Cuando este refrito, añadir el calabacín a trozos (¡no pelar!) y ¼ de vaso de agua. Añadir sal al gusto (recuerda que, con la sal, menos es más).
- Cerrar la olla y cocer durante 5 minutos.
- Eliminar el sobrante de caldo si hay (podéis reservarlo para preparar un caldo para la cena) y batir.
- Idea de presentación: servir acompañado de unas semillas o de unos «tostorrones» de pan (pan tostado).
Observaciones:
La cantidad de cebolla es aproximada, a mi personalmente me gusta añadir abundante.
En vez de en la olla exprés, se puede hacer en una perola, mi consejo si lo haces en perola, es que piques el calabacín fino para que se te cueza pronto. Necesitarás unos 20 minutos de cocción y tendrás que ir vigilando que no se quede sin agua.
Hay veces que si los calabacines son grandes, se suelen hacer dentro las pepitas o semillas de calabacín, yo personalmente las retiro antes de cocer, ya que no me gusta la textura que aportan.
La cantidad de aceite puede modificarse pero recuerda que cuanto más aceite (sí, aunque sea aceite de oliva virgen) más calorías aportas al plato.
¡Buen provecho!
Bonus:
El calabacín como el resto de las verduras y hortalizas es una gran fuente de vitaminas, minerales, fibras y fitoquímicos. Además de ser económico tiene una gran versatilidad en la cocina, puede hacerse en puré, crema (suele añadírsele algo de queso o nata o algún lácteo), en tortilla, en forma de hamburguesa (os cuelgo receta pronto), rebozado (aumenta el aporte calórico de manera significativa), a la plancha, en forma de pisto, relleno o al horno por ejemplo. Podríamos decir que con el calabacín se acierta seguro, pues su sabor suave hace que sea un alimento bien aceptado por todas las personas incluso por los más peques de la casa, que a veces ponen resistencia a algunas verduras… Además es apto tanto para dietas de pérdida de peso (cuidado con la manera de elaborarlo), para control de colesterol, control de tensión, en embarazo y lactancia, en fin, !apto para todos los públicos!